sábado, 10 de mayo de 2014

Mes cinco:


Sabía que vendrías algún día
Y llegaste
Sin premura, arrasándolo todo
A tu tiempo.

Con la tempestad de tu parpadeo
derrumbaste las paredes
desvaneciste la calma
Todo lo conocido se volvió añicos.

En su lugar construiste torres
dragones, lagos…
La estabilidad se volvió tu bandera.
La sembraste en mi campo;

sobre su asta y derredor nacieron magnolias, nardos, lirios

Embelleciste este puerto vacío
que poco a poco se pobló de aromas
Sonidos risas, sonidos llanto, sonidos tiempo.

Sabía que vendrías sabia y brillante
a pulir ésta y todas las vidas que toca tu tacto

Sabía que vendrías 
y llegaste.