Primero fue el pánico de viajar sola, luego el de la pérdida de los poemas para el concurso y después el intensamentefrenético viaje por metro con cumbia en cada estación; cada uno superado casi al instante: ¡estaba en D.F.! No se le puede conocer mientras se teme, porque el miedo muerde los ojos, los ciega... no quería eso para mí.
Los padres de la Diosa Loca, finísimas personas, me llevaron a CU por mi guía de estudios para la UNAM; luego en su casa me dispuse a reescribir los poemas perdidos y admirar el paisaje desde el balcón. Xochimilco es tan bello que me reprendo intensamente por no haber llevado cámara u.ú
Más tarde el concurso. Saberse parte de un gremio que poesea por poesiar y les vale cacahuate si una editorial coffcoffverso destierrocoffcoff les dice qué es poesía y qué no lo es es algo que no puede expresarse con palabras; así como tampoco puedo expresar mis nervios al participar: vídeo eSlam poetry México Selene titubeando mensamente
¿Luego qué? Negarme a dormir y empecinarme en conocer ciudad. Sí, fue una buena decisión. Con Galo, Atl, Adrian y Arehf me subí a un autobús en movimiento y escuché al ganador del eSlam recitar a Neruda, vivir a Neruda... luego saltar del vehículo para comer tacos. Bebí café sin azúcar (es importante mencionarlo) y no me desagradó. Dormí en el suelo de un antipoeta y escuché a un señor poeta-gestor.cultural ligarse a una dama con la ayuda de Newton y las manzanas... ¿loco? No lo creo, atinado más bien.
Después el Foro de arte y cultura en Santa Marta, las fotos burbujosas, las alitas bbq, el baño de agua caliente, la partida de la ciudad, fueron... son una escena en mi cabeza, una imagen tatuada que no se desvanecerá en mucho tiempo.
Alejarme del D.F. fue como si le amputaran la ciudad a mi espíritu y sin embargo estoy aquí aparentemente entera; lo que muchos no saben es que estoy ligeramente rota y ese pedazo que me falta se quedó en la Ciudad de la literatura callejera.
Ahora una amenaza, D.F.: ¡Volveré!