Hoy pensé en ti como hace mucho no sucedía. Esas tardes en la cafetería lanzándonos miradas, el deseo de rosar los labios (contenido por respeto a tu trabajo), los smuties de sabores exóticos y toooda esa atención que caía sobre mí.
Aunque al otro lado de la barra, estábamos juntos.
Recordé el aniversario que pasé lavando copas mientras tú preparabas baguets y también aquella tarde en que, sentado en el brazo del sillón amarillo conmigo aferrada a tu espalda, nos burlamos de los cuentos y poemas de los preparatorianos porque nos creíamos los mejores escritores de la ciudad (tú mil veces mejor que yo, claro).
Aunque al otro lado de la barra, estábamos juntos.
Recordé el aniversario que pasé lavando copas mientras tú preparabas baguets y también aquella tarde en que, sentado en el brazo del sillón amarillo conmigo aferrada a tu espalda, nos burlamos de los cuentos y poemas de los preparatorianos porque nos creíamos los mejores escritores de la ciudad (tú mil veces mejor que yo, claro).
¡Viva la época de FIL Joven que te trae a mí sin importar cuán enterrado estés en mi presente!
¡Vivan eternamente los recuerdos, todos esos que caben en las historias, cartas y poemas de las plumas jóvenes!
Vivan las letras!!!
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