A los siglos llegó el limpia vidrios que, en un acto heroico, cortó el tirante. La gravedad llamó al suelo el vestido. Ella supo cómo agradecerle.
Modelo: Selene Villarreal
Foto: Adrian Esparza
Lugar: El diente
Hace poco decía que la ficción súbita no era literatura, luego conocí a Karla Sandomingo y el mundo cambió.

Me recordó a un cuento de una niña llamada Camila y un globo, me gusto! :)
ResponderEliminarMe gustó! Qué buen cuento corto :D
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