viernes, 23 de septiembre de 2011

Duelo (versión 1)

Cubría su pecho una camisa, la camisa su perfume, el perfume una forma de olvidar su aliento. Los botones hasta el cuello y la corbata, que no era del color de la camisa ni olía al perfume de su padre sin aliento. Cruzó entonces la puerta con su camisa y su corbata y lanzó un suspiro al viento. Ahogó el llanto en los ojos para nublar la realidad. Abrazó a su madre de llanto atorado en el alma sin tiempo. El abrazo lo asfixió como el negro de su camisa y la corbata y no percibió de los cabellos de su madre el aroma que arrastraba el viento a la ventana como ahora no sentía la brisa por la ventanilla camino al lugar. Autómata, la calle marcó el camino y el alto indicó el lugar. En el cuarto gente mil gente y más gente; brazos y abrazos y mil abrazos. Promesas de paz.
            En el cajón su padre sin perfume, su madre sin aliento y él sin halito de respirar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario