lunes, 17 de septiembre de 2012

Vida vs Fuego

Son más las cenizas que el fuego
cubren con su cobija de hollín
las tejas que el viento no ha humedecido;
su peso, tan grande,
impide avivar la llama.

Hoja tras hoja 
las letras arden
y mueren.

En la mente sólo queda a marca de agua 
una fotografía del recuerdo
que no el recuerdo mismo.

No depende de la lluvia el cese de la llama.

Es una ráfaga insondable la vida,
la vida y su frialdad de nieve
siempre ganarán al fuego la batalla. 

sábado, 4 de agosto de 2012

...

"Aún me siento como la irreverente persona que conociste durante ese invierno, intentando mantener una conversación interesante con el fin de que no te fueras. 

Recuerdo fotográficamente la primera vez que reconocí tu cara entre tanta gente. En ocasiones todavía me siento como una torpe al recordar los pretextos para invitarte a caminar por algún parque de la ciudad o en nuestro café preferido."

domingo, 8 de julio de 2012

Cuando el tiempo se congela

Hace vidas no soy la de siempre
cada momento labra un ladrillo
los adioses se vuelven cemento
y de a poco se forja mi pared.

Adentro de esta muralla infranqueable la asfixia
el sofoco
la oscuridad
elementos que transforman la materia.

Después de cada segundo soy otra

En la eternidad del siempre cabe mi condena:
el cambio.



martes, 15 de mayo de 2012

Pos ora?

¿Y si me dejas
encontrarte?
no sólo en la luna del espejo
sino en los cráteres del asfalto
que lleva a tu calle.


jueves, 3 de mayo de 2012

La paz es la ausencia de la guerra

Me supe enredada en los sueños de ayer.

Las olas de olvido que disipó el recuerdo
se cruzaron en sus ojos
y sus ojos en los míos.

Entonces la tregua.

Un acuerdo de paz
donde firmamos callar los nombres del pasado,
sustituirlos con los nuestros.

Ahora caminamos con un parche tóxico
fingimos la armonía
los besos no son falsos
sino inexistentes.

Hace unas horas supe el porqué:
aún las sombras,
su asfixia apremiante cobijándole la mente
junto al futuro mío que se deslava.

Cada vez somos menos nuestros...

La guerra se lleva a la cama en silencio
donde nadie pierde
pues ahogados en la espesura es difícil atacar.

Entonces armamos un nuevo cuartel
donde la dicha dice que el monstruo es el pasado
que hay que borrar las últimas huellas de su estadía
sin embargo el daño es innegable.

Estamos rotos.

Más rotos que las fotos
y las cartas
y los últimos cristales que acuñamos de la historia.

El enemigo es el ayer
aunado a la memoria
que insta
que acosa
que grita un NUNCA MÁS a la pregunta
¿Cuándo vas a irte?

De una vez por todas dije NUNCA MÁS
y me vi atada a las sombras
fui parte de las sombras
soy un sueño de ayer.

Así que...


No me duele mi pasado
me duele el tuyo