jueves, 4 de agosto de 2011

Edmeé hurgó en mi cabeza y dijo:

Soñé que caía en el espacio
Y el espacio era demasiado grande para abarcarlo

Yo era demasiado grande para ser abarcada
Éramos dos enormidades visitándonos mutuamente
Inquietándonos, retándonos a adaptarnos a nuestra mutua presencia
A evolucionar aceptando lo inevitable: el cambio


Éramos dos vértigos
Resistiéndose a aceptarse
Atrayéndose simultáneamente

¡Vaya! Esto más que sueño
Ya parece una historia de amor.

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