martes, 31 de enero de 2012

Puzzle


Míralas
éstas son mis heridas
en cada una un nombre, cientos
de historias, miles de minutos 
invaden las llagas.

Hemos invertido en cuerpos deshonestos
en bocas equivocadas
en pieles ajenas que nos bañan de frío
en el alivio perenne de que el mundo se repite y cada adiós 
será el mismo.

Cuando aprendimos a desprendernos se nos cayeron las extremidades
callaron las ilusiones
ahora, en un hueco de la memoria cantan,
como pesadillas de hollín se incendian
fenecen en la paciencia;
la espera siempre ha sido hielo.
No hay escultor en esta tierra.

El médico Cronos, deidad de la que todo detona,
pinta de rojo la huella.
No la sana.

Mírame
éstas son mis heridas
sólo embonan en tu cura.

Curiosidad #16 Selenamorada


Más que de los hombres guapos
quedo prendada de los hombres inteligentes,
con la mirada profunda
y gran potencial.


(heanme aquí, estúpidamente enamorada)

lunes, 30 de enero de 2012

Curiosidad #15


Corro con la voz; siempre me pasa cuando estoy nerviosa. Y, lo crean o no, aun me pongo nerviosa al compartir textos frente a un público. Cuando leo en voz alta lo único en lo que pienso -mal por mí- es bajar del escenario y esconderme bajo la mesa más cercana. Alguien dijo alguna vez que cuando amas algo y temes arruinarlo sientes miedo, creo que eso es lo que me pasa.

sábado, 21 de enero de 2012

Felicidades PoesíaYTrayecto y Letras de arena

Resumen: Motivo de las felicitaciones / Paréntesis donde "yo poeta" forjo un reclamo / Remix poético / Video / Disculpitas. 

Ahora ¡Lean, creaturitas del señor!



Motivo de las felicitaciones:
En enero y febrero se cumplen dos aniversarios muy importantes para los palabreros, el de PoesíaYTrayecto (en DF) y el del colectivo Letras de Arena (en Veracruz). Como estimo sobremanera a los emprendedores de estos colectivos decidí que para la lectura de aniversario, realizada en el Malasangre, dedicaría mi tiempo de lectura a un poema de cada uno y finalizaría con otro de creación propia en el que (por cierto) declamo mi inconformidad con lo que se hace aquí en Guadalajara en cuanto a la poesía.

"Yo poeta" forjo un reclamo:
(Abro un paréntesis para quejarme [como todo buen poeta] porque aquí en Gdl. todo es espectáculo. Creo que lo que se hace no es para acercar a la gente a las letras sino para darse a conocer como "poetas" [ahí dispensarán la rima interna] y también creo que si en algún momento llegamos a hacer aquí algo como lo que PoesíaYTrayecto o Letras de Arena hacen allá por sus lares habremos triunfado. Cierro paréntesis y les paso el remix poético que me aventé).


 Remix poético:
El poeta es un revolver

I

En México DistritoFederal 
Karlos Atl afirma que
La realidad arrebata
en su estado de ocultación y encubrimiento:
apunta hacia las palabras y las hojas,
desgatilla el aliento del arma sobre la historia,
habla de ficciones, muertes y engaños.

Metralla los arboles,
apunta hacia los textos
que queden todos deshojados.
Él, poeta, hará que corras hacia la muerte
para comprobar tu condición de hombre,
él, poeta, hará que des la vida
para que no te coja la muerte.
Estas, poetas, son nuestras armas:
balas y metrallas.

La realidad arrebata:
déjalos que se maten solos.

¡Y qué tal si nos matamos juntos!
Amarra el revólver de tu mano, dice,
mientras él mete las balas
a tu primer momento liquido.

En un árbol hemos (los poetas) sido sembrados
nos descolgaron las balas y metrallas

para gritar poemas al alimón garcialorquianos,
para gruñir quebrantahuesos roquedaltianos,
para rezar a cadáveres exquisitos bretonianos,
para narcotraficar con  palabras.
Tus metrallas nos deshojaron
como deshojaron a Bolívar,
a Martí o a Guevara
la puntería de tus balas
"intempestivamente
por la puerta trasera
forzados
sin poner ni discutir las reglas del juego
maniatados al momento*,
nos deshojaron

El poeta sabe
que el dolor del mundo
es más grande que su propia congoja",
el poeta es un revólver en medio del dolor del mundo.



II 

Por su parte, en Coatzacoalcos, Jesús Gallegos “Mosca”
sabe que aunque  apuntes al poeta con un revolver en la frente
Él te apuntará con relámpagos al corazón

Un revólver escupiendo tu nombre
Un revólver escupiéndole a tu nombre
Un revólver apuntando a la luna de tus ojos
Un revólver hablando con sus amigos incendiándose
Un revólver bañado en tus besos
Un revólver bañado en tus besos azules
Un revólver comiendo la tristeza en la tumba de tus uñas
Un revólver danzando en tus labios
Un revólver riéndose con tus costillas perfumadas de muerte
Un revólver desnudándose en las pupilas de la madrugada
Un revólver incinerando mis huesos en el desierto
Un revólver con tu nombre escrito en el cañón
Un revólver con tu nombre escrito en oro en el cañón
Un revólver un revólver consumiéndose en tu gemidos
Un revólver diciéndome cosas al oído de mi futuro
Un revólver
diciéndome al oído que no tengo futuro
Un revólver negro
Un revólver mortalmente negro
Un revólver rezándole a mis amigos muertos
pero ellos no están muertos
no están azul ni noche
no están en los diarios ni luna
no están locos ni poetas
están aquí
Un revólver que patalea en mi vientre
Un revólver que es un feto estrellándose con el mundo
Un revólver apuntándole a la sien de mis fantasmas
Un revólver apuntándole a mis amigos
que no están luz ni santos
ni esqueleto ni toro
Un revólver gritando que no me importa si creen que dispararé o no
Un revólver que grita que somos pequeños revólveres apuntándole al mundo
porque el poeta es un revolver, en medio del dolor del mundo.


III

Y yo, que te veo aquí sentado, pregunto:
¿De qué te sirve ser revolver?
¿De qué te sirve ser poeta?
forjar las palabras hasta labrar un reclamo
llenarte el estómago de enojaciones y escupirlos por la garganta al cielo
en busca de un niño que juegue en el suelo al cual romperle las ilusiones

¿de qué te sirve lavarte las manos con metáforas
después de haber escrito injurias en la fachada de la casa de tu ex novia?
atiborrárnos de figuras para acallarte la conciencia
¿de qué te sirve ser poeta
cuando este mundo necesita un abrazo, que no un arma?
¿de qué nos sirven tus palabras, 
derramadas 
como vómito sobre las esperanzas que nos quedan?

¿De qué te sirve ser poeta! 

Dime, amigo, de qué te sirve jalar el gatillo 
cuando tus palabras son salvas que duelen
pero no matan

De qué te sirve ser revolver
si tienes la mira rota
y tus balabras nunca
alcanzarán
al objetivo.

Video:


 Disculpitas:
Debido a que no me aprendí los textos caí en el mismo error de siempre: correr con la voz mientras leía. Siempre me pasa cuando estoy nerviosa y, lo crean o no, aun me pongo nerviosa. Cuando leo en voz alta lo único en lo que pienso -mal por mí- es bajar del escenario y esconderme bajo la mesa más cercana. Así que por favor, dispénsenme que no me entienda bien en el video. Lo bueno es que el texto está escrito arriba.

También por la pedrada a los que la sintieron. Y es que no saben, pero 3 personas, al finalizar el evento, se me acercaron. Dos, a manera de broma, dijeron: "Gracias por lo que nos toca" y "aún sangro por la pedrada", respectivamente; mientras que el tercero lo hizo a manera de pregunta.

Respondo también: La intención no era aventarles una piedra, era demostrar mi inconformidad con las acciones poéticas que realizamos en la ciudad y lo que nos (me incluyo) motiva.

Pensándolo bien, no me disculpo: Dejémonos de cosas y pongámonos a crear, creer y crecer.

Seleneypunto.



sábado, 14 de enero de 2012

"Deshojar margaritas es demasiado mainstream, yo quemo fósforos para saber si me quiere o no."

Me gusta para inicio de un cuento donde una hipster muera quemada en su cama llena de remiendos.

miércoles, 11 de enero de 2012

Antes de las hormigas


Con un suave tirón, cedió el empaque. Enseguida su dulce aroma inundó la cocina. Gloria lo labró con delicadeza aprovechando su estado líquido para moldearlo; sus manos, la herramienta indispensable para llevar a cabo el ritual que le daría vida.
Más que de crema batida, se sentía relleno de júbilo. En algún lugar lo esperaba la boca de una chica delgada, obsesionada con los espejos. Sería especial; lo intuyó al ver cuánto empeño dedicaba Gloria en dejarlo presentable. Después de vestirlo en celofán y anudarle de corbata un listón rojo, lo echó a la canasta de mimbre y emprendieron el viaje al centro, hacia la enorme casa blanca que destacaba sobre las demás.
Azorado y en la sombra, por los orificios de la canasta el chocolate miraba el camino. Como todos los de su especie, le temía al sol, que los deformaba y envejecía; también detestaba al tiempo, por ser un cruel endurecedor de almas dulces, como la suya. El chocolate se sentía afortunado de haber encontrado una boca que le permitiera habitar un cuerpo en el que no habría que preocuparse por el sol o por el tiempo, sin importar que éste fuera el de una chica delgada, obsesionada con los espejos.
Gloria cruzó el jardín que tan bien conocía. Se alisó la falda y repasó su cabello con la mano derecha antes de tocar la aldaba del portal; la chica delgada, obsesionada con los espejos, prometió recibirla; sin embargo, en su lugar apareció el mayordomo. Entre los dos se tejieron palabras tristes que pesaban como el sol y quemaban como el tiempo; el chocolate no entendía la mitad de ellas. Tras larguísimos segundos logró rescatar la voz del mayordomo:
—...la señorita tuvo complicaciones… con su problema... —De nuevo una pausa. Ella ya no está con nosotros 
Gloria perdió la fuerza de las piernas y la sensibilidad de las manos.
El mayordomo, sin más, cerró la puerta.
La canasta rebotó en la escalinata.
Ya no está con nosotros, la escuchó repetir el chocolate mientras rodaba hacia el jardín. Atorado en el pasto, alcanzó a divisar cómo absorta en sus pensamientos la niña daba la media vuelta y recogía sus pasos hacia la calle, lejos de la casa de su mejor amiga.
Para las seis de la tarde, con el sol al cenit de su listón rojo, había sobre el pasto un buen deseo, deformado dentro de su traje de celofán.

viernes, 6 de enero de 2012

La rosca de la discordia


"Si haces tanto pedo por una rosca, qué no harás por un slam"

Él siempre tan sabio

yo siempre tan yo.

Hombre madera

Abarcas el ancho de una hoja
y me vuelvo árbol,
entonces formas parte de mi cuerpo.

El fuego de los soles nos desprende
te arrastras con el viento
navegas la curvatura de las nubes hasta posarte en la tierra de los pasos
[presurosos.

Me vuelvo lluvia y te arrastro en mis aguas
                                                                                  crecemos como dos.
                                                          
Luego, 
otro cuerpo me evapora y te entregas a sus llamas
mientras soy tierra.

Te desgarras en sus zarpas.

Desgastada notas que nos falló la pertenencia
y en ceniza fertilizas mi campo.

Nacemos ofrendadas al sol en un terreno baldío,
el único futuro que nos queda:
El retorno

Holocausto


“Hágase la luz”, ordenó su boca,
círculo sin retorno,
Brilló la caja de pandora
e inició el caos.

Mujer espiral



(ella)   Ve candiles de luz y la cubren las sombras
            su cuerpo se torna de agua
            fluye por las calles
            converge con el polvo en los resquicios del asfalto.

            Se reflejan en ella sus ojos encendidos
            Los de él.

(ella)   Tiembla con el peso de los coches
            decide volverse de hielo
            y el bloque lo esculpen dos manos hambrientas.

(él)      Bebe sus excesos
antes de que se vuelvan vapor en sus piernas.

(ella)   Moldeada como una muñeca reposa
            se deja ser fuente de vino
            y vuelve a escurrirse por otra vereda.

(él)      La retiene entre sus dedos como una copa,
            la acerca a su boca
            y
(ella)   desinteresada
            se deja morir en sus labios
            donde no hay candiles de calle
            ni sombras.

martes, 3 de enero de 2012

Le Petit Mortem


Lo que fuera hielo se volvió vapor 
y etéreo desapareció en el vaivén del viento bajo la noche.
El cielo nos atrapó en el ojo inexpresivo de la luna
y olvidamos los sucesos de la vida.

La enramada de siluetas y sombras cubrió el resto de los espacios;
la incandescencia en carmín y cielo nos selló la vista,
lamento
despedida

¿La recuerdas?
La recuerdas:
toda la espera contenida por los años.

El ruido murió, que no nosotros.
Las luces ahora estrellas bajo nuestros pies,
la ciudad,
bosque donde las aves olvidan sus cantos;
nosotros, dos sucesos 
ajenos a la vida.

Que al centro de ese lugar tranquilo, casi muerto
el lado oculto del sol nos guía a una fosa repleta de anhelos
¡Tiremos las ropas!
  los recuerdos
  las heridas

¡Caigamos!

Guardaré las palabras en un cofre con cadenas de piedra
bajo tus pupilas

Callemos

Dejemos que crezca el lazo que ata nuestros cuerpos
pongamos en tu vientre 
un poco de vida.

lunes, 2 de enero de 2012

[silencio]

Afuera, puntitos blancos
afuera                diminutos
afuera                callados
afuera                una onda de silencio
lleva subliminal la súplica de una frase.

Adentro, somos un canto luctuoso
que atrae a las lechuzas
cada cual toca a su ritmo,
El himno fúnebre encoje el corazón para detenerlo

pero no sucede,
también el tambor del pecho se une al canto
la sangre baila en el cuerpo, hirviendo de furia,
quiere salir y danzar con la tuya
que ya no está en la jaula de los huesos

pero no sucede.

Afuera ha de prevalecer el silencio
afuera                            la falta de voz
afuera                            la afonía

que quien hace ruido
halla la muerte.

Lo que mamá no quisiera saber

Nos han quitado la montura y la cabalgata
ahora mi espacio está vacío, cuerpo sin calor;
colores nublados por el cristal al otro lado de las pupilas
que te guardan en secreto.

Si me hubieran dicho que la despedida sabría a impotencia
jamás te hubiera dejado partir del vientre.
Porque me queda una silla que no se mueve por este campo
al que se le ha secado el verde con el peso de los días.

¡Sé!
que no cruzarás el umbral de nuestra guarida
que esos cuervos comieron las migas de pan
y no hallará tu alma camino regreso al cuerpo.
Sé que no serás
el que explore con el viento esta casa fragmentada.

Nos faltan tus peleas, dice Pamela 
sangrándose los dedos con el marco de la foto que estalla 
por la fuerza de su abrazo.
Pero la imagen es plana y tú
eras una escultura milagrosa
en todas tus imperfectas facetas.

Ahora dime ¿cómo le digo?
¿Cómo le explico a ella que te extraña 
que sólo eras un número vivo!
y te han dejado de contar.

I Familia de cera

Míralos
su sangre, compatible a la tuya,
sí bulle en sus cuerpos
pero son muñecos de cera en esta dimensión
perdida entre la negación y el pánico.

Desde entonces no vuelvo a casa antes de las diez
para no mirarlos
para no toparme con tu ausencia
así pienso que como ellos estás dormido
y no muerto.

Me agradabas.
Me gustabas más cuando no eras tan frágil ni estabas tan roto
cuando los pies te dictaban el camino,
tú los seguías y me arrastrabas a él.

Me gustabas más cuando tu palabra era oro y no se rompía en añoranzas
hoy vale más
porque no la tengo
porque me retienes de fuerza quemada a los párpados
sin entender
que quererte es palabra frágil en los huesos
de tu jaula
y los encierras
a ellos
que debieron volar antes para que no los dejaras.

Míralos
su sangre compatible compatible compatible a la tuya
sí bulle en sus cuerpos
pero están estáticos
la mirada fija a la pared en rojo
que se pinta al otro lado de la ventana.
Estoy en un lugar tranquilo
cubierto de silencio
El eco de los pasos rebota
y muere
El silencio se viste una corona
gobierna el vacío del cuarto

Si existe la paz después de la muerte
debe parecerse a este trozo de vida.