Lo que fuera hielo se volvió vapor
y etéreo desapareció en el vaivén del viento bajo la noche.
El cielo nos atrapó en el ojo inexpresivo de la luna
y olvidamos los sucesos de la vida.
y etéreo desapareció en el vaivén del viento bajo la noche.
El cielo nos atrapó en el ojo inexpresivo de la luna
y olvidamos los sucesos de la vida.
La enramada de siluetas y sombras cubrió el resto de los espacios;
la incandescencia en carmín y cielo nos selló la vista,
lamento
despedida
¿La recuerdas?
La recuerdas:
toda la espera contenida por los años.
El ruido murió, que no nosotros.
Las luces ahora estrellas bajo nuestros pies,
la ciudad,
bosque donde las aves olvidan sus cantos;
bosque donde las aves olvidan sus cantos;
nosotros, dos sucesos
ajenos a la vida.
ajenos a la vida.
Que al centro de ese lugar tranquilo, casi muerto
el lado oculto del sol nos guía a una fosa repleta de anhelos
¡Tiremos las ropas!
los recuerdos
las heridas
¡Caigamos!
Guardaré las palabras en un cofre con cadenas de piedra
bajo tus pupilas
Callemos
Dejemos que crezca el lazo que ata nuestros cuerpos
pongamos en tu vientre
un poco de vida.
pongamos en tu vientre
un poco de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario